Gobierno llega a acuerdo con Laboratorios Abbott para obtener medicamento contra el SIDA con una rebaja del 29,5%, luego de haber quebrado la patente de un medicamento similar de Merck
Tras más de un año de negociación el país ha aceptado la oferta de Abbott, que se ha comprometido a rebajar un 29,5% el precio de Kaletra, una combinación de los antirretrovirales lopinavir y ritonavir. La medida, que también se aplicará en otros 45 países en vías en desarrollo, ahorrará a Brasil y a su programa de tratamiento gratuito para los enfermos de sida unos US$ 10 millones al año.
El precio del comprimido de Kaletra, que actualmente no tiene versión genérica, está actualmente a US$ 1,04 y caerá a 73 centavos de dólar a lo largo de este año y a 63 centavos en 2008. A partir de septiembre, el gobierno ofrece este medicamento a 32.000 pacientes (31.000 adultos y 1.200 niños).
Por las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) los países pueden emitir una licencia para la fabricación o la compra de versiones genéricas de fármacos patentados que se consideren esenciales para la salud pública. Acogiéndose a esta regla, Brasil suspendió por primera vez una patente el pasado mes de mayo: la del Efavirenz, de Merck, para el que el presidente “Lula” da Silva decidió otorgar la denominada “licencia compulsoria”, de manera que pudiera producirse en el país o ser importado en forma de genérico.
“La diferencia entre los dos casos (entre la suspensión de la patente de Merck y el acuerdo con Abbott) es que Abbott ha buscado un entendimiento con el gobierno”, ha declarado el ministro de salud de Brasil Jose Temporao. “Sería muy prometedor que el ejemplo de esta compañía fuese seguido por otros laboratorios”, añade.
Temporao ha afirmado que ya hay negociaciones en marcha con varias industrias farmacéuticas y que Brasil tiene la intención de aumentar la producción interna de fármacos.
Brasil entrega el cóctel de medicamentos para el tratamiento del sida y distribuye preservativos de forma gratuita como parte de su programa de prevención, que ha sido elogiado por varias instituciones, entre ellas las Naciones Unidas.
Con este programa Brasil ha reducido el número de nuevos contagios, pero el gasto del gobierno en antirretrovirales se ha duplicado en cuatro años, llegando a los US$ 495 millones anuales. Es por esto que el ministro de salud viene llamando la atención, desde que asumió el cargo en el mes de marzo, sobre el alto precio de los fármacos.


